ANÁLISIS
La planta es basilical,
articulada entres naves de cuatro tramos cada una separadas por arquerías de
medio punto sobre pilares de planta cuadrada con medias columnas adosadas de
las que arrancan los arcos fajones y formeros doblados, siendo la central
más ancha que las laterales. El transepto, que no sobresale, es de una sola
nave. En el crucero se levanta un cimborrio sobre trompas y sobre arcos
torales doblados con cerramiento central mediante cúpula.
Las tres naves tienen bóveda
de cañón reforzadas con arcos fajones que las dividen en cuatro tramos y
que se corresponden con contrafuertes en el exterior.
En la cabecera destacan tres
ábsides que se corresponden con las tres naves y donde el central sobresale
en planta sobre los otros dos; éstos se cubren con una bóveda de horno o
cuarto de esfera. Se aprecian en la planta las responsiones, o columnillas a
modo de contrafuertes, que tienen los ábsides en el exterior. En las dos
esquinas del hastial se alzan dos torrecillas cilíndricas.
Los muros son muy
gruesos y predominan sobre los vanos que son pocos, pequeños y todos ellos
abocinados. Se abren dos puertas una a cada lado del edificio.
COMENTARIO
El estudio de esta planta nos lleva a
concluir que se trata de la planta de un edificio románico y más
concretamente de la iglesia de San Martín de Frómista, obra del siglo XIII.
Esta planta deriva de la de
Jaca y está fuertemente influenciada por el románico francés, como lo
prueban las torrecillas del hastial, muy similares a las de la iglesia de
Nuestra Señora de Poitiers.