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Departamento de Geografía e Historia
IES Marqués de Santillana - TORRELAVEGA(Cantabria)
E-mail:marque17@centros5.pntic.mec.es

DATOS TÉCNICOS
OBRA
LAS MENINAS
AUTOR
VELÁZQUEZ
ESTILO
BARROCO
FECHA
1665

  
En este enorme lienzo de 318 * 276 centímetros podemos apreciar, dentro de una gran sala decorada por grandes cuadros, en primer plano a u enano que apoya el pie sobre un perro tumbado, una bufona, una dama que mira fijamente a una niña que es atendida por otra dama y, cerrando este plano, un pintor delante de un gran lienzo que mira hacia el exterior del cuadro. En un segundo plano dos personajes de los que uno, una monja, habla con el otro, mientras éste fija su mirada en la tela que se está pintando. y en un  tercer plano, en el fondo de la escena, otro personaje observa el interior de la estancia a través de una puerta abierta. En un espejo colgado de la pared se difuminan otras dos figuras.

    Estas figuras son los monarcas a los que Velázquez está retratando en el lienzo que tiene delante de él y a los que parece mirar. Observando a los reyes estaría la infanta Margarita acompañada de dos meninas, una, Agustina Sarmiento que le ofrece de beber mientras es observada por Isabel de Velasco. Junto a ellas, Maribárbola, la bufona y el enano Nicolasito Pertusato. Detrás Manuela de Ulloa conversa con Diego Ruiz de Azcona, mientras en el fondo el mayordomo José Nieto observa toda la escena.

ANÁLISIS TÉCNICO Y ESTILÍSTICO

      La composición de esta obra es enormemente compleja que además sirve de disculpa al pintor para realizar un autorretrato. Utiliza Velázquez una serie de recursos para conseguir la perspectiva y profundidad de esta escena. Así, las figuras se suceden en tres planos distintos. Ilumina a través de una ventan el primer plano para ir progresivamente acentuando la penumbra a medida que se aleja hacia el fondo. De repente esta penumbra se rompe bruscamente por un nuevo foco de luz que, penetrando a través de la puerta amplía enormemente el espacio y aclara el fondo. También es la pincelada  la que se va haciendo cada vez  más difusa  y menos compacta a medida que se aleja del ojo del espectador.  La definición de los personajes del primer plano también contrasta con  con el tratamiento   puramente esbozado de los elementos que decoran el recinto.  Como se ha dicho repetidamente, Velázquez ha sabido pintar la atmósfera.
En este cuadro podemos apreciar cómo ha evolucionado la técnica de Velázquez a lo largo de su carrera artística, cómo ha conseguido una iluminación enormemente natural, un aire casi respirable y una perspectiva increíble.
       La paleta del autor que se llena de colores cálidos y se constata una vez más la influencia de Ticiano en ella. La pincela da es suelta y estirada acrecentándose este aspecto cuanto más se aleja el espacio pictórico del espectador. Así mismo podemos apreciar el esmerado cuidado en los detalles que Velázquez utiliza cuando su obra se trata de un retrato.

Bibliografía.- Entender la pintura, Velázquez. Ed.Orbis. Barcelona

Web oficial Museo del Prado
Web Ministerio de Educación


 
      DISTINTOS ASPECTOS DE LA OBRA


Lo que principalmente destaca en el cuadro es la perspectiva. Esta está conseguida principalmente por  la luz y la perspectiva aérea. Hay varias fuentes de luz en la obra , la que entra por la ventana e ilumina a los personajes de primer plano, la que entra por la última ventana e ilumina a las lámparas y la que sale de la puerta del fondo, que es la más intensa y la  que da profundidad al cuadro.

      Las líneas de fuga se presentan en los cuadros de la derecha. La gran porción de techo también ayuda a crear la perspectiva.

      Los colgaderos del techo dirigen la mirada hacia el fondo el ultimo la guía hacia el espejo con la imagen de los reyes.


En esta puerta aparece un hombre que cumple la misión de atenuar la luz que ,sin su presencia, seria demasiado intensa. La perspectiva aérea consiste en que los colores pierden intensidad con la distancia debido por la masa de aire.


El cuadro antes de la restauración, donde se puede apreciar la pérdida de colorido de la obra y la pátina que el paso del tiempo y la polución habían generado sobre ella.


Velázquez, Margarita, la enana Maribárbola y el personaje masculino que tiene detrás miran fijamente a los espectadores, pero el espejo que se encuentra al lado de la puerta del fondo muestra el reflejo de la efigie de los dos reyes. Así pues, éstos se encuentran indudablemente en el lugar al que todos miran, el lugar en el que, de hecho, está el espectador. Por eso Velázquez los mira también: parece estar pintándolos. Pero  en el espejo, el rey aparece con una cortina por arriba, como era tradicional en los retratos reales. Por eso no se sabe a ciencia cierta si lo que el espejo refleja es a los reyes o al retrato que de ellos está pintando.


En primer plano los rasgos exagerados de la bufona y su traje oscuro que contrasta con la delicadeza de la infanta. La forma rápida con la que ha pintado la mano de Pertusato, que con el pie molesta al mastín, nos sugiere una sensación de movimientpo y una forma de pintar casi impresionista.


Velázquez llevaba la orden de Santiago que le fue concedida doa años después de pintar el cuadro, y con ello vio cumplida su máxima aspiración como cortesano. La cruz se le añadió a la composición en 1659.


La composición viene, en primer lugar, marcada  por dos ejes perpendiculares; el vertical, que divide la escena en dos y que coinciden con la posición de la infanta Margarita y el horizontal, donde la mitad superior de la escena está destinada para la perspectiva del cielo raso y los grandes cuadros con motivos mitológicos; la mitad inferior, para lo composición de los personajes.

      La líneas horizontales y verticales de los cuadros contrastan con las curvas de los personajes de primer plano, que dan flexibilidad a la obra. Una curva desciende desde la cabeza del pintor hacia la infanta, asciende hacia la dama de la izquierda y  desciende de nuevo para alcanzar el borde del lienzo.


El dibujo muestra la perspectiva de la habitación y el punto de fuga de las líneas trazadas desde las paredes hasta el fondo del cuadro coincidente con la figura del aposentador; éste abandona la habitación saliendo por la puerta de la pared del fondo, que se vuelve hacia atrás , lo cual sugiere el compromiso del observador, que no solo es invitado a "entrar" en el cuadro sino también a atravesarlo.


En el esquema está reconstruida la planta de la habitación con la posición de los personajes y con el hipotético recorrido del aposentador, que atravesó el recinto y se volvió, desde el fondo, para observar la escena.


En este esquema apreciamos la visión que tendría el mayordomo de la reina desde la puerta del fondo. A todos los personajes del cuadro de espaldas y a los monarcas que estaban siendo retratados de frente.


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       LA HABITACIÓN








       LOS PERSONAJES


El pintor está representado en el propio cuadro, hecho que nos provoca algo de desconcierto y nos induce a preguntarnos en palabras de Théophile Gautier ¿Dónde está el cuadro?
         
Tiene el cuerpo echado hacia atrás para observar lo que llama la atención de las demás figuras. Con su mano izquierda tiene cogido el pincel pero no parece estar pintando porque la paleta está muy baja. Colgadas de la cintura están casi invisibles las llaves que le acreditan como Aposentador Mayor de palacio desde 1652 y en el pecho ostenta la cruz de la Orden de Santiago, pintada después de la realización del cuadro y cuando se le concedió tal mérito en 1659.
          En las radiografías se observan que la imagen de Velázquez está modificada pues inicialmente aparecía con sus rasgos de sexagenario y en mayor escorzo a la vez que parece observarse una cabeza femenina entre el bastidor y la propia cabeza del pintor.


María Agustina Sarmiento
es la menina que ofrece agua a la Infanta Margarita María. Es hija del tercer Conde de Salvatierra, don Diego Sarmiento de Sotomayor. En 1659 se casará con el Conde de Aguilar.
          Está vestida de terciopelo azul verdoso y al ofrecer  la jarra de agua en una bandeja de plata a la Infanta se inclina ante ella mirándola con atención por lo que está ajena a lo que ocurre en el frente de la escena.


Margarita María de Austria
había nacido en 1651, hija de Felipe IV y su segunda esposa, Mariana de Austria, por lo que en la fecha de la realización del cuadro tenía 5 años. Se casará en 1666 con su primo Leopoldo I de Austria llegando a ser Emperatriz muriendo en Viena aún joven.
          Si bien no era la hija mayor, las pretensiones de casar a su hermana, María Teresa, con el rey Francés, la hacían aparecer como la heredera del trono pues había muerto Baltasar Carlos y aún no habían nacido sus hermanos posteriores.
          Está en el centro de la composición vestida con miriñaque y acompañada por meninas, enanos y personal del palacio; sin embargo no parece ser el centro de atención del cuadro pues ella misma, que había solicitado agua y se lo ofrece María Agustina Sarmiento en una pequeña jarra roja, apenas acerca su mano derecha a dicha jarra pues se vuelve hacia su izquierda a observar algo que reclama su interés en la parte frontal de la escena. 
          En esa mano se puede observar un "arrepentimiento" del pintor, que algunos interpretan como un efecto del movimiento que realiza al dirigirse a la jarra.  Su mirada produce la sensación de mirar al espectador allí donde se coloque al tener los ojos perpendiculares al plano del cuadro.


Isabel de Velasco
se encuentra detrás de la Infanta y a su izquierda. Es hija del 7º conde de Fuensalida, don Bernardino de Velasco y Ayala. No llega a casarse y muere en 1659.
          Está vestida de satén gris y acaba de observar algo al frente porque mueve la cabeza en esa dirección e inicia una respetuosa inclinación a quien llega. Desde el punto de vista de la composición su inclinación  reduce el paralaje de las figuras que, de otra forma,  proporcionarían un efecto excesivamente vertical a la escena.


Nicolás Pertusato
es un enano de tipo mignet con aspecto de niño pero que es ya adulto; de origen lombardo, según unos, y procedente de Alejandría, según otros, es ayuda de cámara del Rey desde 1650. Muere a los 65 años y deja su herencia a la joven Paula de Esquivias.
     Está de perfil, vestido de rojo y jugueteando con el perro al que parece que intenta incomodar con su pie izquierdo.


Dª Marcela de Ulloa,
viuda de don Diego de Peralta es señora de honor y "guardamujer de las damas de la reina".
     Está vestida de viuda con hábito parecido al de una monja y parece conversar con el guardadamas pues está gesticulando con su mano derecha levantada..


Guardadamas identificado con D. Diego Ruiz de Ancona que será albacea testamentario del propio Velázquez.
Mira al frente con aspecto distraído quizá atento a la conversación con doña Marcela de Ulloa.


D. José Nieto
es mayordomo y aposentador de la reina, encargado de los tapices; a pesar de su apellido no tiene parentesco con el pintor.
      Se encuentra en una pequeña habitación detrás de la puerta del fondo parece que subiendo una escalera y sujetando una cortina. Su presencia en ese lugar aumenta la sensación de profundidad del cuadro ya que, de no existir, nuestra atención se mantendría en el primer plano, donde se encuentran los personajes.

 

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