La importancia que para Torrelavega y comarcas colindantes tuvo la creación de un instituto oficial de segunda enseñanza. Ello supuso el despegue en muchos sentidos, sobre todo social y cultural, de una ciudad que tenía a principios de los años treinta de este siglo casi 18.000 habitantes frente a los 80.000 de la capital de la provincia por las mismas fechas, población que crecía a una media de 3.000 almas cada 10 años, en parte por crecimiento natural, en parte, cada vez en mayor medida, a causa de una creciente inmigración. Una ciudad que vive sobre todo del comercio y de la industria, en la que destacaban las químicas, de calzado, muebles, artículos mecánicos y productos alimenticios, especialmente aquellos derivados de la leche, mantequillas y harinas lácteas Se concede el instituto para Torrelavega el 9 de octubre de 1931 con tal de que ésta aporte el edificio y terrenos anexos, así como el primer material para su inmediato funcionamiento. La concesión de éste corrió serio peligro cuando se tuvo noticia de la visita a la ciudad de un alto funcionario ministerial que se desplazaba para comprobar "in situ" el estado del edificio destinado a centro docente, ha de tenerse en cuenta que a finales de 1931 ni siquiera se había realizado la subasta de las obras . Para solventar este imprevisto problema se organiza para dicho personaje una improvisada e instructiva gira turística por diversas poblaciones como Santillana, Comillas y San Vicente de la Barquera, tan entretenida y variada que al regreso a Torrelavega sólo quedó el tiempo justo para que el representante ministerial no perdiera el tren de regreso a Madrid, quedándose sin cumplir el único objetivo de su visita: inspeccionar el inexistente edificio del instituto. Este fue inaugurado oficialmente el 30 de octubre de 1932, comenzando las clases en el edificio provisional del Colegio de la Paz el siete del siguiente mes. |
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