Para la época en la que el instituto vio la luz por primera vez, no estaba nada mal dotado, además de las habitaciones del edificio en si', el flamante instituto de segunda enseñanza contaba con dos campos de juego; uno destinado a deportes con canchas de "tenis", "baloncesto" y bolera montañesa; el otro campo estaba destinado a jardín botánico. Pero no podemos hacer de menos una deficiencia importante, y es la falta de calefacción La ciudad de Torrelavega está emplazada en una vega pantanosa donde confluyen dos ríos de alguna importancia: el Saja y el Besaya, estando cruzada, además, por multitud de arroyos, algunos de los cuales pasan a pocos metros del Instituto. En las proximidades de este Centro, durante casi todo el año, se estancan las aguas en el período de lluvia, creando una atmósfera extraordinariamente húmeda. Ciertamente que las temperaturas mínimas de invierno no descienden tanto como en la Meseta central; pero si más que la mayoría de los pueblos de la zona marítima del Cantábrico, originando estos fríos húmedos numerosas afecciones a las vías respiratorias, dándose la desagradable circunstancia de ser el término municipal de Torrelavega el de mayor porcentaje de tuberculosos de España, según manifestó en conferencia pública el Sr. Inspector de Higiene de la provincia". En la segunda época del Instituto hay que decir que nos adentramos ahora en un periodo de casi absoluta indigencia en lo que a material se refiere, casi al nivel de la mera supervivencia, sin duda como reflejo de la mala situación general del país, postrada por la recién pasada guerra. En Octubre de1934, se terminaban las obras costeadas por el Estado de un edificio anejo al Instituto de la 2§Enseñanza de Torrelavega destinado a residencia de profesores y alumnos, bajo el nombre de"Internado Oficial del Instituto de2§Enseñanza de Torrelavega",ha habiendo dirigido las obras el entonces arquitecto municipal, D. Manuel Bias y siendo pagador de las mismas D. Ramón Gallego, Profesor del Instituto en aquella fecha y más tarde Director del Internado. Instalaciones reforma, se expone a continuación una cronología de los cambios del instituto en esta época. Curso 51-52 El ministerio da el visto bueno al proyecto de reforma del instituto. Curso 52-53 Se recibe mobiliario con vistas a dicha reforma por valor de 190.595 pesetas. Curso 53-54 Se realiza la subasta de las obras de reforma del instituto, obras que comienzan a finales de verano de 1954. Curso54-55 Finalizan a últimos de febrero de 1955 las obras de restauración y reforma del instituto. Se inicia la publicación de la revista "Estudiantina" en la que colaboran profesores y alumnos. Curso 55-56 Se instala, una vez reacondicionado el instituto la tan añorada calefacción. Curso 56-57 Comienzan a prepararse los actos con motivo del XXV Aniversario de la fundación del Instituto Nacional de Segunda Enseñanza de Torrelavega. Curso 58-59
Pasaremos a continuación a describir físicamente, aunque sea someramente, el centro para poder hacernos una idea del marco en el que se va a desarrollar la nueva etapa. Así pues, a finales de la década de los sesenta el Instituto "Marqués de Santillana" respondía a esta "descripción física", según un cuestionario de 1967 realizado por el ministerio y respondido de esta manera:
En 1984 se redactó una serie de deficiencias del Instituto que pasamos a exponer a continuación. RELACIÓN DE NECESIDADES DEL I. B.«MARQUÉS DE SANTILLANA DE TORRELAVEGA».1984 Al comienzo del curso 1986-87 se anuncia el inicio de las obras de rehabilitación del Instituto que provocan gran descontento e incomodidad, tanto a profesores como a alumnos. Vuelven a tratarse en las reuniones de los Claustros temas continuamente abordados como las faltas de los profesores o la indisciplina de muchos alumnos. En 1986 se vuelve a enviar un listado de peticiones que era casi el mismo que se envió en enero de 1984 y que vimos más arriba. Todo era inútil. Reproducimos aquí este listado:
Como puede apreciarse, son casi los mismos puntos que se solicitaron en 1984, a los que se añaden algunos otros referidos a los seminarios. No parece que la administración educativa se tomara en serio estas peticiones. La administración educativa alrededor de 1987 si que estaba invirtiendo esta vez en el Instituto. De hecho, se habían acometido obras que concluyeron en diciembre de 1987. Se había instalado calefacción en el edificio Anejo, se había construido un pabellón para vestuarios y duchas de alumnos. Se había modernizado la instalación eléctrica. Se habían reparado canalones y bajadas de aguas y se había arreglado la pista del patio pequeño. No obstante, como ocurría en aquellos años con harta frecuencia con las obras oficiales, las terminaciones y remates solían ser bastante deficientes. Así, el Director denuncia en carta dirigida al Director Provincial de Educación que no se han instalado radiadores en todas las dependencias del Edificio Anejo, que las reformas de la instalación eléctrica no eran tampoco las más adecuadas y que todavía, al cabo de mes y medio, las duchas no tenían agua corriente por no estar conectada la tubería. A primeros de 1989 se ampliará la Biblioteca con el espacio que ocupaba el seminario de Filosofía, que será trasladado al edificio anejo. La ampliación está obligada por la necesidad de ampliación de la Sala de Lectura y de la sala de depósito de libros. Una buena noticia que se da en el claustro del 22 de febrero de ese año es la intención de la Dirección Provincial de invertir 17 millones de pesetas en obras de reparación del edificio. Concretamente, las partes afectadas por la inversión son la cubierta, revisar y adaptar a la normativa legal la instalación eléctrica del edificio principal e instalación de calefacción del mismo edificio. En el siguiente curso el Instituto es objeto de varias inversiones de la Dirección Provincial de Educación. Así se amueblan varias aulas y la capilla y se reciben dotación didáctica diversa: radio-casetes, ordenador e impresora, televisores y magnetoscopios, proyectores de diapositivas y «2 radiadores eléctricos». Los problemas de infraestructura, a pesar de las reformas, continúan. Algunas veces los arreglos son unas auténticas chapuzas como se denuncia en el claustro de octubre de 1994 con el solado del patio grande que acababa de ser reparado. Se anuncian también obras de reforma en el Salón de Actos – pintura, solado y butacas – con cargo al presupuesto del Ayuntamiento, reforma importante que concluirá a finales del mes de noviembre de ese año. 1996 comienza con alguna petición de los alumnos de lo más interesante, crear una emisora de radio en el Instituto, pero es rechazada por el Consejo Escolar; en cambio, se dan pasos hacia la informatización del Centro, se compran ordenadores e impresoras y se engancha el Instituto a Internet. Tampoco estaba el Centro muy sobrado de ordenadores a la altura de junio de 1998, ya que para uso de los alumnos había solamente 8 ordenadores, para los profesores 4 y en las tareas administrativas se utilizaban dos. Impresoras había 7 de las que en la administración se empleaban tres y los profesores otras tres. Todos los ordenadores de los alumnos estaban conectados en red y solamente cinco profesores tenían conocimiento a nivel de usuario. Sin duda, un largo camino para llegar a introducir de verdad las nuevas tecnologías en el «Marqués de Santillana». Sobre el año 2001, el Instituto había hecho un gran esfuerzo para ponerse al día en cuestión de nuevas tecnologías. Una estadística de los recursos informáticos enviados a primeros del año demostraba que había en el Centro un total de 27 ordenadores de los 16 eran para los alumnos, 6 para los profesores y 4 para la administración. Muchos de ellos con lectora de CD o DVD, además de 2 escáneres y siete impresoras. El Centro tenía ya página web y conexión RDSI, así como la biblioteca que estaba también informatizada. Sin duda, un gran avance con respecto a cursos anteriores. El comienzo del Curso 2002-2003, está marcado por las obras de ampliación del Centro y por la constante recepción de material. No obstante, surgen ciertas dificultades cuando se ocupan las nuevas instalaciones en relación con la calefacción que no funciona y con otras anomalías que dificultan la vida académica, sobre todo en el nuevo módulo. En el curso 2004-2005 prosiguen las obras de acondicionamiento de la Biblioteca lo que permitirá que dos grupos de alumnos con sus profesores trabajen simultáneamente y del aula 112 como Sala de Profesores. |
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